3 de agosto de 2011

El novio del olvido

Fue rápido donde tuvo que ir lento

Le pareció hermoso lo que en realidad era atractivo

Curiosidad y temeridad se fusionaron

Y la locuacidad se convirtió en verborrea

La ilusión se forzó a obligación

Confundió amor con pertenencia

Y la atracción se convirtió en fijación


Quiso agradar a base de degradar

Convirtió conquistar en enquistar

E institucionalizó encontrase para venerarse

Pensó en verse para quererse

Y se obligó a quedar para empezar


Decidió hablar cuando era mejor callar

Pidió respuesta cuando no había pregunta

Y preguntó cuando ya sabía la respuesta


Aceleró el proceso de su apuesta

Paralizó la situación con su propuesta

Forzó el fracaso con su ahínco

Y lo obtuvo por mérito propio una tarde a las cinco.

12 de julio de 2011

Mara y el 8 de Septiembre

Mara, este es el nombre popular que recibe la caoba, un árbol de oscura (rojiza) madera que habita en zonas tropicales.

El 8 de Septiembre de 1529, fue fundada la ciudad (por aquel entonces aldea) de Maracaibo por el "explorador y conquistador" Ambrosio Alfinger. Un joven y aguerrido indígena proveniente de una de las islas del lago Maracaibo (la isla de Providencia), con su piel teñida cual color de la caoba (mara), plantó batalla a un ejercito que intentaba "descubrirles y conquistarles". Mara se llamaba este indígena. Pero ni por joven ni por guerrero consiguió librar la batalla, y cayó muerto donde se fundaría Maracaibo. "Mara cayó" gritaron los combatientes de Alfinger. Pero Mara ha sobrevivido cinco siglos dando nombre a una ciudad, un territorio, que defendió con su vida.

El 8 de Septiembre de 1777 se funda la Capitanía general de Venezuela. El mismo día que nuestro guerrero murió fundando involuntariamente Maracaibo, dos siglos y medios después se crearía el que sería uno de los pasos de la conformación del Estado Venezolano actual. Claro está, en esa fecha aún bajo "gobernación" Española, por el entonces Imperio Español. La Capitanía General de Venezuela era una provincia más. El Gobernador de dicha provincia tenía jurisdicción en Cumaná, Guayana, Trinidad, Margarita... y Maracaibo.

Y valga que Providencia no era solo el nombre de la isla donde habitaba el guerrero Mara... otro 8 de Septiembre murió Lenni Riefenstahl, cineasta que pasó a la historia por su trilogía de películas de exaltación del nazismo. La exportadora de la imagen del pretendido "imperio alemán" muerta el mismo día que aquel indígena (siglos antes) murió en manos de aquel alemán, Alfinger, que pretendía expandir un imperio.
Por el camino entre estos acontecimientos, un 8 de Septiembre de 1841 nació Dvorak, compositor Checo que dedicó una de sus sinfonías (la novena) al "Nuevo Mundo". Un "nuevo mundo" con ya siglos de historia, que nació nuevo y lleno de oportunidades para unos, y amaneció oscuro como la mara (la caoba) y teñido de sangre para otros.

30 de mayo de 2011

Historia de uno IV

Dormía. ¿Dormía? Quizá, tal vez... pero no, sabía en el fondo que no dormía, o sabía quizá, tal vez, que no dormía profundamente.

Estaba flotando en la habitación. Era consciente del momento. Que digo del momento, del no momento. Del no tiempo. El tiempo no pasaba, no corría la noche hacía el día. Una suave música aletarga su mente, y él, aprisionado, sigue su tranquilo ritmo traducido en un palpitar bajo y una respiración mínima y profunda. Es consciente de todo eso, pero allí está, hipnotizado, narcotizado, paralizado, extasiado por todo.

Es curioso, sabe que lleva largo tiempo así, está consciente, pero... el tiempo no pasa, y él sigue sin poder moverse. Solo escucha, escucha esa música, esa suave voz, exótica, que no entiende, pero que lo tiene preso entre el subconsciente y el momento, allí, contra la cama.

De repente, algo sucede. Se pone a pensar... que pasa, me habré despertado, donde estoy, que hago aquí y así... mientras tanto, la música sigue sonando, misma intensidad pero, en distinto plano. La chica de la voz narcótica ya no tiene el poder. Y él empieza a recordar. Recuerda su casa, su cama... recuerda acostarse cansado, agotado... recuerda el calor que hacía... recuerda todas la cosas que hizo, y las que tiene que hacer...

Mientras va recordando, sin mover un solo músculo aún, la música se va desvaneciendo, y el espíritu celestial de esta ahora solo es un repetitivo mantra que lanza un simple reproductor. El calor de la habitación le va volviendo al cuerpo, y la luz parece que quiera despuntar y entrar tímidamente por su ventana. Ahora si es plenamente consciente, ahora si siente el tiempo como pasa, y siente de nuevo, y de manera muy distinta, como sigue sin poder escapar. Ahora, de su nueva realidad.

Sigue sin moverse aún, pero sabe que pronto lo hará, es momento de levantarse y continuar. Ya es plenamente consciente... consciente, que una noche más, se le escapó el tiempo y se quedó sin saber que le quería decir la chica de la canción.